Los cazadores furtivos de los elefantes del nordeste de la República Democrática del Congo tienen mil caras. Son rebeldes, soldados, ganaderos nómadas o jinetes armados que aprovechan la situación geográfica de la zona: entre la República Centroafricana, en crisis, y Sudán del Sur, en guerra. Por eso los guardianes recorren el inmenso parque nacional de la Garamba. Llegan por helicóptero en grupos de cinco para una misión de nueve días de patrulla durante los que vigilan a los elefantes, localizan de dónde proceden los disparos y persiguen a los cazadores furtivos. Pese a sus esfuerzos 2015 fue un espanto: 114 elefantes (contra 132 en 2014) murieron, o sea, casi el 10% de la población de paquidermos del parque. Más de 30 mil elefantes fueron abatidos en África, pues el kilo de marfil se negocia a mil 110 dólares en Asia.
Amenaza a elefantes
19 feb 2016 - 06:58 AM

