Un pequeño parque de sanación, para caminar, sentarse a reflexionar en un banco o dejar mensajes en una pared, fue abierto en el norte de Las Vegas, como parte de los esfuerzos ciudadanos para sanar las heridas que dejó en la ciudad el fatal tiroteo del 1 de octubre.
Además, muchas clínicas en Las Vegas organizaron sesiones de terapia para afectados por el tiroteo, sobrevivientes, familiares de víctimas o cualquiera que tenga ansiedad tras los hechos.
La Universidad de Las Vegas instaló una consulta en el lugar donde se entrenan los estudiantes de psicología.
“Lo que tratamos de hacer es trabajar de formar colaborativa con los pacientes e intentar descubrir por ellos qué es lo que les ocurre, normalizar ese sentimiento, y ayudarles a desarrollar estrategias de respuesta positivas”, dice la directora Michelle Paul.
Para el psicólogo Daniel Filacora, de la clínica privada Bridge Counseling, hablar de los detalles de una experiencia traumática ayuda a apartar las emociones negativas de lo ocurrido.

