Un grupo de diminutas arañas mecismauquénidas tienen la sorprendente capacidad de atacar a su presa a la velocidad del rayo, indicaron científicos.
Las arañas mecismauquénidas viven solo en Nueva Zelanda y Sudamérica, y son crípticas y viven en el suelo. Estas arañas dependen de la caza y no del tejido de telarañas para capturar a sus presas.
En un estudio publicado en la revista estadounidense Current Biology, Hannah Wood, del Museo Nacional de Historia Natural del Instituto Smithsoniano y sus colegas dijeron que usaron cámaras de alta velocidad para grabar estas arañas que tienen una mandíbula inusual y con alta operabilidad, conocida científicamente como chelicerae. Wood observó que las arañas acechan a su presa con el chelicerae abierto, mordiéndolas una vez que están cerca.
