Con una muestra del enigmático Banksy en Roma e intervenciones de JR en el Louvre y de otros grafiteros en la Villa Medici, el arte callejero se está abriendo camino en los museos y este mes se inaugura el primer espacio de exposición permanente en París.
El reconocimiento de este arte nacido en la calle llega medio siglo después, tal vez como señal de cierto aburguesamiento. “Hoy se considera el arte callejero como una representación de la libertad, pero es falso”, estima Paul Ardenne, historiador de arte contemporáneo. Para este especialista en arte urbano, la imagen de “artistas indomables que trabajan de noche arriesgándose a ser capturados por la policía” es ante todo una “fantasía”.
El street art nació en Nueva York a finales de 1960, usando como lienzos metros y paredes, y estuvo vinculado al vandalismo y la protesta, pero hoy a perdido parte de esa mala reputación.
