La astrobiología -ciencia que estudia la vida en la Tierra para comprender cómo puede formarse en otras partes del universo- ha crecido drásticamente. En el desierto de Atacama, en Chile, el más árido del mundo, los astrobiólogos están estudiando los suelos que son semejantes a Marte. Pese a lo duro del ambiente, los científicos han encontrado vida, por lo general, a nivel microbiológico. Actualmente, están investigando si los hongos u otros organismos podrían adaptarse y usar altos niveles de radiación ultravioleta como fuente de energía, de la misma manera que los encontrados cerca del sitio del desastre nuclear de Chernóbil en 1986.