Descubrir una “biblioterapia” y sumergirse en el universo de un autor gracias a la realidad virtual fueron dos de las cinco actividades más atractivas de la feria del libro que se celebró en Fráncfort hasta este domingo.
¿Está usted estresado? ¿Le han partido el corazón? Pida una cita con un médico que cura con los libros y permítale recetarle la obra perfecta para su mal.
Este año no hubo manera de eludir la realidad virtual. En el puesto de Taiwán, los visitantes pudieron sumergirse en el universo del último libro del autor-ilustrador Jimmy Liao gracias a unos cascos que les permiten interactuar con una niña que ha perdido a su perro.
Es una “nueva” obra de Rembrandt, pero el maestro holandés no ha tenido nada que ver en su concepción. Con la ayuda de la inteligencia artificial y de una impresora 3D, un equipo ha creado un retrato, partiendo de un algoritmo que ha calculado los trazos de las principales obras del pintor del siglo XVII.
Mientras los críticos de arte le echan un vistazo, recelosos, sus creadores estiman que el pintor, muy vanguardista en su época, se habría “desternillado de risa”.
Dicen que los amantes de la lectura no se acuestan nunca solos. Ahora ya no leen solos en un rincón. Millones de ellos conversaron y subieron sus críticas de los libros en páginas web como Goodreads.
Este fin de semana, los fanes de las novelas románticas de la editorial Harlequin, que suelen compartir su pasión en la red, tuvieron el placer de conocerse de verdad, durante una lectura y una cita con los escritores que se transmitió en directo.

