Desde que un caimán arrastró al agua y mató a un niño hace más de un año en un lago en Disney, en el centro de Florida, se han removido del lugar unos 95 caimanes, informaron las autoridades.
El 14 de junio de 2016, Lane Graves, de dos años, estaba jugando en la orilla de la laguna Seven Seas del parque temático cuando un caimán arremetió contra él y lo arrastró dentro del agua. El cuerpo sin vida del pequeño fue hallado al día siguiente.
Desde el día del ataque hasta septiembre de este año los cazadores han capturado un total de 95 caimanes en las instalaciones de Disney en Orlando, según cifras de la Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida.
En cambio, en los 15 meses que precedieron el ataque, habían sido capturados unos 45 caimanes.
Disney cercó la laguna para proteger a los visitantes, aunque esto funciona solo para disuadir a los turistas de acercarse al agua, dado que los caimanes son capaces de escalar.
Disney también instaló una suerte de faro dorado en el lugar del accidente en tributo al pequeño Lane.
Florida, un estado pantanoso, tiene una relación muy cercana con sus caimanes. Ocasionalmente alguno aparece rondando un campo de golf o atravesando una autopista. En el peor de los casos, ocurren accidentes como el del año pasado.
En la década de 1970, estos reptiles eran una especie en extinción y se contaban apenas por algunos miles. Hoy día, gracias a los esfuerzos de conservación, se calcula que hay 1.3 millones de ellos en este estado.

