Las autoridades de Ciudad de México activaron el jueves una nueva alerta ambiental por el ozono, al superarse los 150 puntos que es el nivel máximo aceptable.
Se trata de una medida adoptada este año en varias ocasiones, pero que es inusual que se active en verano, la época de lluvias.
La alerta conlleva restricciones para la circulación de algunos vehículos en la ciudad y sus alrededores durante el viernes y limita algunas actividades contaminantes de instituciones, empresas o industrias.
La Comisión Ambiental de la Megalópolis indicó en un comunicado que la estabilidad atmosférica, el viento débil en superficie y la radiación solar continua que se presentó el jueves generada por un sistema de alta presión fue lo que dificultó la dispersión de las partículas contaminantes.
La tarde del jueves la calidad del aire era “muy mala” en una zona del sur de la ciudad donde se alcanzaron los 158 puntos de ozono. En la gran mayoría de la megalópolis los niveles eran regulares o malos y solo tres estaciones registraban buenas condiciones atmosféricas.
Esta es la décima ocasión en la que se activa la alerta ambiental en 2016 y la segunda desde que comenzó la temporada de lluvias que, generalmente, limpian el ambiente. En marzo, cuando se registraron niveles de ozono de 203 puntos, se activaron las alarmas por primera vez desde 2005, lo que supuso la constatación de que no habían sido tan efectivas como se esperaban.

