Los preparativos para la Navidad están en toda su plenitud en Belén, en Cisjordania ocupada, en un contexto económico y de seguridad más favorable que el año pasado, informaron este jueves responsables del sector turístico.
Como todos los años, fue colocado un árbol de Navidad con adornos dorados en la Plaza del Pesebre, junto a la Basílica de la Natividad, erigida sobre el lugar donde nació Jesucristo según la tradición cristiana.
Comerciantes y dignatarios religiosos prevén una asistencia mayor que en la Navidad de 2015, cuando una ola de violencia contra israelíes sacudió a Israel y a los territorios palestinos, que costó la vida a 150 personas en tres meses.
Decenas de miles de visitantes son esperados este fin de año en los lugares importantes de la cristiandad, como Jerusalén, Nazaret y Belén, donde las celebraciones culminarán el sábado con la tradicional Misa de Gallo.
La mitad de los 120 mil turistas esperados por el Ministerio de Turismo israelí son cristianos.
Por su parte, los responsables palestinos prevén más visitantes que durante el mismo período en el año anterior.
“Hay más estabilidad este año y las primeras cifras indican que habrá un aumento de la asistencia en 2016 respecto a 2015”, indicó Sami Jury, quien dirige el sitio en internet Visit Palestine.
“Hay más reservaciones de hotel”, dijo, sin estar en condiciones de brindar cifras oficiales precisas.
Para llegar al lugar del nacimiento de Cristo, los visitantes provenientes de Israel tienen que atravesar el muro que lo separa de Cisjordania, territorio palestino ocupado desde hace casi medio siglo.
