El pavo y el jamón son, sin duda, dos de los bocados que más se asocian con la cena de Nochebuena.
Y la preparación de estos platillos suele ser igual de tradicional, procedimiento en que no pueden faltar el jugo y rodajas de piña, las cerezas y el azúcar morena. No obstante, también se puede experimentar con otros ingredientes.
Expertos en el tema ofrecen algunos tips para adobar y presentar estas exquisitas viandas con otro toque.
Por ejemplo, estos manjares también se pueden presentar en rebanadas, no es necesario que siempre vayan enteros en la mesa, comparte el chef Luis Ortega.
Cuando ya esté horneado y cortado, sumerja las piezas en el jugo que salió del horno y déjelo en la bandeja para que el asado adquiera más sabor, sugiere Zaida Ríos, directora chef de Comidas Gourmet PTY.
Ortega añade que a la hora de cocinar puede usar hierbas como romero y laurel que van a potenciar el sabor.
Las tradicionales cerezas que se usan tanto para la salsa como para adornar se pueden cambiar por moras, que le darán un gusto agridulce placentero.
En este sentido, también se puede preparar el pavo con manzanas trituradas, aplicándolas una vez esté listo el pavo. Hierva las manzanas para hacer el puré.
Si bien es cierto que las personas condimentan el pavo o el jamón con algunas horas de anticipación, lo ideal sería que fuese por unos tres días antes para que adquieran más sabor, sugiere Ríos.
El pavo, por ejemplo, debe llevar en la parte de adentro ajo rallado, una mezcla de perejil, cebollina y culantro con aceite de oliva y vino blanco y untársela. Luego meterlo en la nevera por al menos tres días antes de ir al horno.
Los expertos subrayan que los procedimientos y los ingredientes de preparación del pavo y el jamón por lo general son similares, porque si no perderían la esencia natural de esos bocados navideños, pero reiteran que se le pueden agregar uno que otro ingrediente para darle un sabor diferente.
Errores al cocinar un pavo o jamón
