Brad Pitt se refirió por primera vez a su divorcio de Angelina Jolie en una entrevista en la que admitió que antes bebía demasiado, fumaba marihuana y se aislaba emocionalmente de los demás.
El actor de 53 años dijo a la revista GQ Style que había dejado de beber, empezó terapia, y que él y Jolie estaban comprometidos a resolver su situación de forma amigable y privada.
“Recién empecé terapia. Me encanta. Me encanta. Fui a dos terapeutas para llegar al correcto”, añadió.
Jolie, de 41 años, solicitó en septiembre de 2016 el divorcio de Pitt. La pareja, que se casó en 2014 y tiene seis hijos, se embarcó en una agria disputa por la custodia de los niños y el actor fue investigado por supuesto abuso infantil tras perder los estribos frente a algunos de ellos. Fue absuelto de las acusaciones y en enero la pareja acordó usar un juez privado para su caso de divorcio. Pitt dijo que la separación ha sido un “gran generador de cambio. No recuerdo un día desde que salí de la universidad en que no tomara o fumara marihuana, o algo (...) estoy muy, muy feliz de haber terminado con todo eso”, dijo el actor.
“Paré todo excepto la bebida cuando comencé mi familia. Pero incluso este último año había cosas con las que no estaba lidiando. Estaba tomando demasiado. Sinceramente podía superar a un ruso con su propio vodka. Era un profesional. Era bueno”.
Comentó que dejó de beber, reemplazando el alcohol por jugo de arándano y agua con gas.

