Más de 200 cajas triangulares de madera repletas de tierra de diferentes parques y jardines de Londres se elevan sobre la sala de turbinas de la galería Tate Modern, en la nueva escultura que ha diseñado el mexicano Abraham Cruzvillegas.
La gigantesca obra Empty Lot ocupa los mil metros cuadrados de esta sala situada en el corazón del museo de arte contemporáneo más visitado del mundo, abierto desde el año 2000 en una antigua central eléctrica.
La creación del artista conceptual, dominada por las formas geométricas, se extiende a ambos lados de la pasarela que atraviesa el inmenso espacio de acceso a la galería británica, y reúne 23 toneladas de tierra iluminada por potentes focos de luz blanca que proporcionan al ambiente una gran claridad.
“Llegó el momento de reunir la tierra y pensamos en dónde podíamos encontrarla y surgió la idea de traerla de diferentes lugares de la ciudad”, explicó Cruzvillegas a Efe.
El artista, que llegó a Londres hace dos meses para preparar la escultura, contó cómo él mismo fue “a cavar un par de veces” en uno de los 35 espacios abiertos de dónde obtuvieron la tierra, incluido el Palacio de Buckingham.
Su idea contempló -cuando le encargaron diseñar la obra para este espacio- hacer “un lote baldío donde no sembrar nada, pero sí proporcionar unas condiciones mínimas para que creciera algo”. Una creación que juega con la posibilidad pero que, sobre todo, es “optimista”, explicó el autor, que añadió que “lo más importante de todo esto es lo que trae la tierra: las posibles raíces, bulbos, semillas que podrían crecer en los seis meses que va a estar la escultura en la Tate”.

