El creador británico Jonathan Anderson presentó el sábado en la Fashion Week de Londres una colección “santuario” que ofrece a las mujeres un poco de calma y de consuelo. La flor y nata de la moda londinense acudió al edificio militar de ladrillo donde tuvo lugar la presentación.
El estilista británico, director artístico de la marca de marroquinería española Loewe, presentó la colección primavera-verano 2018 de su propia marca, J.W. Anderson.
Su colección primaveral, casi campestre, propone vestido fluidos y cómodos que bajan hasta unos centímetros por debajo de la rodilla, combinados con unos botines falsamente ásperos que recuerdan los zapatos de excursión.
Su ropa toma prestados las tonalidades de la tierra, de los elementos: azul aéreo, verde pistacho y color carne.

Anderson cultiva la paradoja. A un tiempo moderno y clásico, cauto y atrevido, presenta corpiños retros de tirantes con pliegues, combinados con largas faldas a rayas negras ceñidas con cinturones de tiras. Para cubrir sus pequeños vestidos palabras de honor, elige camisetas escotadas.
En otro de los desfiles más esperados del sábado, Burberry presentaró su primera colección desde la llegada al puesto de director general de Marco Gobbetti, exdirector ejecutivo de Céline, encargado de darle un nuevo impulso al grupo de lujo británico, un tanto estancado en los últimos tiempos.
El domingo, los aficionados a la moda podían ver el desfile de Armani, y también TopShop y Versus Versace, la segunda marca de la casa italiana.
La Fashion Week de Londres, que sucede a la de Nueva York, propondrá hasta mañana martes más de 80 desfiles en varios puntos de la ciudad, a los que acudirán 5 mil invitados, incluyendo compradores y periodistas.

