‘Cazadores’ de virus estudian su ciclo de vida y transmisión

‘Cazadores’ de virus estudian su ciclo de vida y transmisión
El ancestro estudia los virus específicos de mosquitos, virus transmitidos por chitras y otros.

En 2010 hubo una epidemia de encefalitis equina en Darién, al este de Panamá. El virus causante había sido descrito en la década de 1970, pero no fue hasta 2010 que se vio que había mutado y estaba causando casos en humanos.

Cuando los científicos del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (Icges), liderados por el Dr. Lorenzo Cáceres, estudiaban mosquitos y roedores en el área donde ocurrió el brote en Darién, se encontraron con una sorpresa.

“Tratamos de aislar el virus de la encefalitis equina a partir de los mosquitos y lo que encontramos fue algo distinto: un virus específico, limitado al mosquito, que no había sido descrito”, explica Jean Paul Carrera, virólogo e investigador del Icges.

Con la colaboración de la Universidad de Texas, se caracterizó su estructura y se estudió su genoma completo. “Nos dimos cuenta de que era una nueva especie”, añade Carrera. Fue bautizado como “Mercadeo” por el sitio donde se halló, en una comunidad de El Real de Santa María, Darién.

El estudio Mercadeo Virus: A Novel Mosquito-Specific Flavivirus from Panama, realizado entre el Icges, Columbus University y la Universidad de Texas, y publicado en agosto de 2015 en la versión online del American Journal of Tropical Medicine and Hygiene, detalla que el género Flavivirus incluye muchos virus transmitidos por artrópodos, de importancia para la salud pública y veterinaria. Pero no se había reportado uno específico de insecto de Panamá.

“Hasta ahora lo hemos encontrado en mosquitos del género Culex. Son los mismos que transmiten la encefalitis equina en América. Este hallazgo nos lleva a tratar de entender cuál es su efecto en el ambiente respecto a la transmisión de virus patógenos”, dice Carrera.

Además, genera preguntas importantes como, ¿cuál es el origen de los virus transmitidos por artrópodos y que causan enfermedad en humanos? ¿Pueden mutar y causar enfermedad en la población panameña?

Un dato interesante es que en virus como “Mercadeo” se ha demostrado que disminuyen la capacidad de transmisión de otros que causan enfermedad en humanos, lo que conduce a otras preguntas: ¿qué efecto tiene en la transmisión de virus patógenos como los del dengue? ¿Podría esto ser estudiado a futuro como una especie de control?

Cuando se hacen estudios sobre la tasa de transmisión, la probabilidad de que una epidemia se mantenga constante o el tiempo de duración en una población, es necesario incluir el efecto que puedan tener los virus de mosquito en reducir la capacidad de transmisión, sostiene el investigador. “Modelos matemáticos y epidemiológicos deben contemplar la presencia de virus específicos de mosquitos”, agrega.

Dilucidar el origen ancestral de los virus transmitidos por artrópodos que causan enfermedades y su capacidad de mutar, podría abrir nuevas líneas de estudio.

Hasta la década de 1970 en Panamá se habían descrito 40 distintos tipos de arbovirus (transmitidos por artrópodos), entre ellos muchos que afectan la salud humana en forma similar al dengue o gripe. Es probable que hoy día hayan más. Las migraciones favorecen la introducción de virus de otras regiones. “Por eso es importante diseñar estudios que estén constantemente en vigilancia de cuáles son los virus que circulan en la región, cuáles son introducidos y para descubrir nuevos virus”.

Otro estudio del Icges, en colaboración con la Armada de Estados Unidos, la Universidad de Texas, Columbus University, la Universidad de Panamá y la de Columbia en Nueva York, publicado en el Journal of General Virology, detalla el hallazgo de tres especies de nuevos virus panameños: “Coclé” (aislado en humano), “Campana” y “Capira” (aislados en chitras en la década de 1970 y que causan una enfermedad similar al dengue o gripe). Ratones, perezosos y otros mamíferos son reservorios.

Carrera menciona que algunos virus relacionados con los bunyavirus han causado fiebres hemorrágicas en China y unos casos aislados en Estados Unidos, y están relacionados genéticamente con los de Panamá.

“Se ha visto que cada vez los humanos conviven más con el ciclo biológico de estos virus, y esto quizás facilite el ‘salto’ de un virus a la población”, indica.

Investigaciones en otros países han revelado que algunos virus comparten un ancestro en común con virus que están en plantas. Es probable que los mosquitos tomen el néctar y, en algún momento, hay un ‘salto’ del virus de la planta al mosquito. El virus se adapta y pudiese cambiar a un ciclo donde afecte a humanos o animales. Esta es una hipótesis.

“Estamos buscando virus en aves, murciélagos, roedores, mosquitos... tratando de caracterizar todos los ciclos que causan enfermedad en Panamá”, expresa Carrera.

El equipo de virología del Gorgas se compone de unas 15 personas, pero trabaja en conjunto con el grupo de campo, de mamíferos y de entomología. “Se mantiene la búsqueda de vectores y de reservorios. Es como ser un cazador de virus”.

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