Acaudalados “fashionistas” y celebridades de varias partes del mundo atestaron la noche del martes un espléndido recinto colonial de La Habana transformado en una pasarela para la casa francesa de modas Chanel.
Con cientos de agentes de seguridad manteniendo a cubanos comunes atrás de líneas policiacas a cuadras de distancia, los actores Tilda Swinton y Vin Diesel, la modelo Gisele Bundchen y las estrellas de la música cubana Gente de Zona y Omara Portuondo observaban espigadas modelos en el paseo del Prado vistiendo ropa casual que parecía inspirada en la elegancia Art Deco de la Cuba prerrevolucionaria.
Con el corazón de la capital cubana privatizado por una corporación internacional bajo la mirada del Estado cubano, la presentación de la línea “cruise” Chanel 2016/2017 ofreció un espectáculo asombroso en un país consagrado al rechazo a la riqueza material.
Chanel agradeció la oportunidad de mostrar sus creaciones en un sitio inusual.
