El cantante Chris Brown salió de la cárcel del condado de Los Ángeles tras pagar una fianza de 250 mil dólares.
El artista había sido detenido bajo sospecha de agresión con un arma mortal, luego de que una mujer llamara desde el exterior de la residencia del cantante en Los Ángeles para solicitar ayuda. La detención puso fin a casi 14 horas de regateo y una prolongada inspección dentro de la vivienda de Brown, luego de que la policía se presentó con una orden judicial.
La mujer que había pedido ayuda no fue identificada por la policía, que no entró en detalles sobre la asistencia que había necesitado. Sin embargo, la modelo Baylee Curran dijo al diario Los Angeles Times que Brown le había apuntado al rostro con una pistola.
Curran dijo que Brown y otro hombre en el lugar se molestaron con ella cuando admiró el collar de diamantes que traía el otro sujeto. La mujer relató que ella y su amiga salieron corriendo mientras uno de los conocidos de Brown las perseguía y que se ocultó bajo la camioneta de un vecino.
Previamente, Brown envió mensajes en las redes sociales en los que proclamó su inocencia y rechazó los reportes de que se había atrincherado en su casa.
“No me importa. Todos ustedes dejarán de jugar conmigo como si yo fuera el villano, como si me estuviera volviendo loco”, dijo en un video de Instagram. “Cuando obtengan la orden o lo que sea que necesiten hacer, van a entrar aquí caminando y no encontrarán nada. Idiotas”.
Brown ha estado en constantes problemas legales desde 2009, cuando fue hallado culpable de agredir a su entonces novia Rihanna. Tras varios tropiezos, el cantante terminó de cumplir los términos de su libertad condicional en ese caso el año pasado. En 2013, Brown golpeó a un hombre afuera de un hotel en Washington y fue acusado con un cargo menor de agresión. Las autoridades le ordenaron ir a rehabilitación, pero fue echado de la institución por violar sus reglas. Pasó dos meses y medio bajo custodia policial, en los que fue trasladado entre Los Ángeles y la capital de la nación para audiencias en la corte. En otro incidente mientras recibía tratamiento, le arrojó un ladrillo al auto de su madre tras una sesión de asesoría. Esto sucedió luego que completó las clases de control de la ira ordenada por la corte.




