Una óptica multidisciplinar, que incluya desde la antropología hasta la neurociencia, es fundamental para encarar el problema de las adicciones y sus negativos impactos en la sociedad, coincidieron ayer especialistas reunidos en Lisboa.
La primera Conferencia Internacional sobre Comportamientos Adictivos y Dependencias, que se desarrolla en la capital lusa hasta el viernes, reúne a peritos que investigan las causas y las posibles soluciones a los graves problemas sociales de la adicción a las drogas, al alcohol, al tabaco o al juego.
Durante la conferencia, que promueve la agencia de la Unión Europea de información sobre droga (Emcdda), intervendrán 600 participantes de 58 países. Entender científicamente cómo funciona el cerebro fue uno de los puntos destacados de hoy, tratados por la especialista estadounidense Marina Picciotto, quien inauguró la sesión de debates junto al británico Robert West. Picciotto, del Departamento de Neurociencia de Yale, defendió un estudio más detallado de las conexiones neuronales para poder implementar tratamientos multidisciplinarios más eficaces, mientras que West, profesor de Psicología de la Salud de la Universidad de Londres, abogó por tener en cuenta una óptica global para encarar el problema de las adicciones. “La farmacología y los tratamientos enfocados a cambiar el comportamiento deben confluir”, alegó la investigadora, quien pidió que se eviten tratamientos únicamente enfocados en las medicinas. El papel preventivo que puede desempeñar la educación “se ha dejado un poco de lado” en muchos países, alertó Picciotto.

