La actriz estrena la quinta temporada de Veep, la serie que la ha consagrado como una de las mejores humoristas del momento donde encarna a la vicepresidenta de Estados Unidos, Selina Meyer.
“Se parecen mucho. Uno debe venderse como si fuera una marca”, reconoció la artista, de 55 años, durante un encuentro con periodistas de cara al debut el 24 abril, el mismo día que regresa Juego de Tronos. “Hay que intentar ser parte de la actualidad y tu valor depende de tu último éxito”, precisó.
El estreno de Veep, que triunfó en los pasados premios Emmy de la televisión, coincide con la agitada campaña política que vive Estados Unidos para escoger al sustituto de Barack Obama. Gracias a su personaje, una mujer frustrada y algo patosa que llega a la Casa Blanca con la intención de manejar el poder de su país, Louis-Dreyfous se ha convertido en una avispada “observadora de la vida política” estadounidense.
Selina Meyer le ha dado las herramientas para analizar las propuestas de los aspirantes e incluso integrar parte de sus comportamientos en la trama. “Cuando alguien se pone delante de ti y te hace un discurso para intentar venderte algo, inevitablemente se puede caricaturar y convertirlo en algo gracioso”, afirmó.
La protagonista de la comedia, que ha dado a la actriz cuatro Emmy consecutivos desde su estreno en 2012, es comparada muy a menudo a la ex secretaria de Estado Hillary Clinton, quien en noviembre podría convertirse en la primera presidenta de Estados Unidos. Pero también hay importantes diferencias entre ambas. “Hillary es muy competente y Selina es muy incompetente”, señaló la artista, quien ha manifestado más de una vez su simpatía por el Partido Demócrata. Por eso la actriz ha intentado darle un aire más “simpático” a su personaje. “Por alguna forma extraña, acabas apoyándola”, reconoció.
La retórica de la actual campaña presidencial, salpicada de frases groseras, insultos, menosprecios y rumores, es a fin de cuentas una fuente insaciable de inspiración para los guionistas de Veep, en especial el aspirante republicano Donald Trump. “Cuando comenzamos a hacer esta serie, sabíamos que se trataba de una sátira. Ahora es más bien un documental oscuro”.

