No tienen hogar, pero un grupo de hombres y mujeres de Texas logró llegar al Carnegie Hall. La emblemática sala de conciertos de Nueva York presentó al Dallas Street Choir, un coro integrado por cantantes reclutados de las calles y refugios para indigentes que ha estado actuando desde 2014.
A unos 20 miembros de este coro se unirían 17 residentes de un refugio en Manhattan.
Los cantantes incluyen a Michael Brown, quien cuando llueve vive bajo un puente en Dallas y sobre una colina cuando hace sol.
“No tendremos hogar, pero sí tenemos voz”, dijo en un ensayo, “así que permítannos usar nuestro esfuerzo para recordarle a la gente que todavía tenemos esperanza y que esta nunca morirá”.
El director del Dallas Street Choir, Jonathan Palant, también trajo a algunas luminarias de renombre para el concierto, como la mezzosoprano Frederica von Stade, la soprano Harolyn Blackwell y los compositores Jake Heggie y Stephen Schwartz, este último autor de los éxitos de Broadway Godspell y Pippin.
Palant dijo que se le ocurrió la idea del coro hace unos años mientras trabajaba como voluntario en una organización de servicios para personas sin hogar.
Comenzó haciendo un evento para Navidad: una gran comida en un albergue para indigentes amenizada por un grupo de cantantes con los que ensayó unas horas nada más. Pero eso lo inspiró a comenzar una sesión de música semanal abierta a cualquiera que quisiera cantar.
Los integrantes del coro vienen y van, no siempre producen el sonido perfecto y hay momentos de ligera cacofonía.
“Pero nuestros miembros cantan con el corazón como ningún otro coro con el que haya trabajado”, manifestó Palant.
