PROTOTIPO. Un chip de vidrio sostiene un robot de 16 milímetros de largo, inspirado en las mantarrayas, que fue construido por bioingenieros de la Universidad de Harvard. Creado a partir de células cardiacas de ratas, con un núcleo de oro y silicona, su movimiento es controlado por luz azul y representa un avance en la robótica “biohíbrida”.