Las aplicaciones que permiten a los usuarios crear sus propios emojis o compartir imágenes caricaturescas del famoso basquetbolista Stephen Curry y otras celebridades, ya están dando frutos a una pequeña empresa de Nueva York.
El viernes pasado, Moji Maker y su menú de rostros felices, enojados o cómicos, era la segunda app de pago más solicitada en la tabla de iTunes. A Moji, la empresa que hizo esta fábrica de dibujos, le fue muy bien hace poco con su app Curry y siguió con otras similares para dos atletas olímpicos que han ganado oro esta semana: el nadador Michael Phelps y la gimnasta Simone Biles.
La empresa donde trabaja una docena de personas está en Binghamton, Nueva York, bastante lejos de la meca tecnológica de Silicon Valley, y las celebridades en Los Ángeles, y es ahí donde crecieron sus creadores, todos de entre 30 y 32 años. Ninguno de ellos tiene estudios en programación, pero su éxito ofrece un vistazo a un mercado de rápida evolución que ni siquiera existía hace poco. “Nos fijamos en todo lo que hacemos y decimos objetivamente ‘¿esto es algo que en realidad usaríamos en nuestros mensajes de todos los días?, ¿esto tiene relevancia en la conversación de todos los días de una persona?”, dijo Oliver Camilo, fundador y director general de la empresa. “Porque no queremos crear algo que sea solo una aburrida botella de agua”. Los usuarios de dispositivos móviles piden más formas de expresarse.

