Imagínese encerrado en una habitación oscura, mientras un reloj le recuerda que tiene un tiempo limitado para escapar, pero para lograrlo debe solucionar retos complejos. No se trata de una película o de un libro de misterio. Es el reto que ofrecen los escape rooms (cuartos de escape), una alternativa de entretenimiento que llegó recientemente a Panamá.
Hoy muchos usuarios particulares y hasta empresas ven esta modalidad de distracción como una forma de reforzar los lazos de unión entre las personas que forman parte de los juegos variados que se desarrollan en estos cuartos.
Los inicios de los escape rooms se remontan a 2007, cuando el guionista y director de anime japonés Takao Kato crea un concepto en el cual el jugador necesita utilizar su ingenio para resolver distintos juegos y rompecabezas para abrir los candados de los cuartos que conducirían a su liberación.
Algunos de sus jugadores aseguran que esta es una de las formas más efectivas para estimular la inteligencia y alejar el estrés cotidiano.
La popularidad de este modelo de juego llevó a su expansión internacional, comenzando con Singapur en 2011 y, un año después, avanzó hacia la ciudad estadounidense de San Francisco, y se convirtió en un éxito mundial que está presente en otros países como España y Hungría.

En Panamá
El escape room han empezado a cosechar adeptos en Panamá y por ello se han establecido algunas empresas con el fin de brindar nuevas experiencias a aquellos que buscan ponerse a prueba y experimentar algo nuevo en el renglón del entretenimiento.
Jorge Constantino, uno de los socios fundadores de Escape Room Panamá, asegura que en las dinámicas que ofrecen, la utilización de la lógica para descifrar las adivinanzas es imprescindibles para poder resolver el juego.
“Son cosas que te ponen a trabajar la mente y también fortalece el trabajo en equipo, porque de alguna manera tienen que apoyarse el uno en el otro. Por ejemplo, hay algunos problemas que requieren la solución de más de una persona”, cuenta Constantino.
La clientela de este tipo de negocios en la ciudad es suficiente como para que se mantengan operando.

Los retos
Hay opciones para todos los gustos, ya que algunos optan por jugar en los cuartos de escape hasta por dos horas.
En cuanto a los ambientes de juego, estos han variado con el tiempo. Antes se trataban de meras habitaciones oscuras en los que la solución de los rompecabezas era imprescindible para salir. Ahora, las situaciones simuladas suelen ser cada vez más extremas, como serían zafarse de un secuestrador peligroso o de escapar de una prisión de máxima seguridad con varias trampas, lo que hace recordar la saga de películas de terror Jigsaw, pero sin el riesgo de resultar lastimado.
Otras experiencias resultan mucho más relajadas, siempre con la constante de vencer desafíos, abrir puertas y avanzar etapas. Las situaciones o retos a los que se enfrentan los participantes dependen de la disponibilidad de las diferentes empresas dedicadas a la industria de cuartos de escape.

