NATURALEZA

Cuco, un pícaro por excelencia

Cuco, un pícaro por excelencia
Con frecuencia aparece en sectores de Eurasia y en el norte de África. LA PRENSA\Archivo

La hembra del cuco común, conocida por zafarse de su deber materno escondiendo sus huevos en los nidos de otros pájaros, es todavía más pícara de lo que se creía, según un estudio divulgado el lunes pasado.

El cuco gris hace incubar sus huevos a las otras especies.

La hembra deposita uno por nido (puede tener entre 8 y 25 por temporada).

Aparece con frecuencia en sectores de Eurasia y en el norte de África, y por lo general estas aves insectívoras tiendan a migrar al África subsahariana y el sudeste asiático.

El intruso, una vez sale del huevo, hace caer del nido al resto de los polluelos para aprovechar plenamente el alimento aportado por sus padres adoptivos.

Esta especie mide entre 32 y 34 cm de largo, de los cuales entre 13 y 15 cm corresponden a su cola.

DISTRACCIÓN

Los investigadores de la Universidad de Cambridge, cuyo estudio fue publicado en la revista especialista Nature Ecology & Evolution, descubrieron que tras poner un huevo, la hembra distrae además al propietario del nido -un carricero en el caso estudiado-, esencialmente asustándolo al imitar el canto del gavilán, un depredador.

Al emitir este sonido, el cuco “incrementa el éxito del parasitismo, distrayendo la atención de los padres adoptivos”, indicaron.

Tras silbar como un gavilán y lograr su objetivo, la madre abandona a su suerte el huevo.

Para evitar que la descubran -lo que supondría que el huevo impostor sería echado fuera del nido-, el cuco ha desarrollado varias artimañas para salirse con la suya, como poner uno del mismo color que los de la especie elegida.

Este pájaro, además, actúa con “un secretismo y una rapidez destacables” cuando deposita el huevo, según lo encontrado por los investigadores de la Universidad de Cambridge.

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