Esta semana se cumplieron tres años desde que se apagó para siempre la voz de David Bowie.
Temas como Heroes, Space Oddity o Modern Love alguna vez nos acompañaron en la banda sonora de algunos de los momentos importantes de nuestras vidas.
Su leyenda musical empezó a trazarse a partir de los años 1970, cuando lanzó su primer sencillo The Man Who Sold The World. Una canción que le abrió las posibilidades de abrirse paso en un mercado musical copado por estrellas como The Rolling Stones o Pink Floyd.
Personajes
Lo que le diferenció de otros artistas en la escena londinense de esa época, eran los continuos personajes que desplegaba al compaginarlos con su memorable repertorio de canciones.
Entre los más clásicos, podemos encontrar a Aladdin Sane. Bowie basó este personaje en su medio hermano diagnosticado con esquizofrenia. El nombre es un juego de palabras, ya que “un tipo desquiciado” es “a lad insane”, en inglés.
Aladdin Sane (1913-1938-1973) encendía la conciencia social en sus fanáticos, ya que en el año 1973 ya se evidenciaban las rivalidades entre Occidente y el entonces bloque soviético que incluía a la Unión Soviética, Polonia y Rumanía.
Brillante despedida
El último soplo del intérprete se expresó en Lazarus del disco Blackstar, aunque el mensaje se capta mejor si vemos su videoclip dirigido por Johan Renck, que también dirigía una de las series más aclamadas por la crítica Breaking Bad.
El origen del nombre Blackstar. “Mírame aquí, estoy en el cielo”, decía la primera estrofa de su sencillo que parece narrar una vida turbulenta y el clamor desesperado de un hombre con sueños de libertad.
Algunos de sus fanáticos piensan que Bowie sabía que tarde o temprano llegaría su final y que ésta sería su forma de decirles adiós.
El cantante perdió la batalla contra un cáncer que lo aquejaba desde hace 18 meses.
Por cosas del destino, Bowie lanzó el último álbum de su carrera a dos días de su muerte y cuando acababa de cumplir los 69 años.
El productor de ese disco, Tony Visconti, escribió en su página de la red social de Facebook que Bowie hizo lo que quiso en vida y que lo quería hacer a su manera y lo mejor posible.
“Yo no estuve preparado para su partida. Él [Bowie] era un hombre extraordinario, lleno de vida y amor. El siempre estará con nosotros. Por ahora, es apropiado llorar”, agregó.
Bowie 2.0
El pasado 8 de enero, se lanzó la aplicación móvil David Bowie Is..., que ofrece un recorrido de la carrera artística del cantante bajo la voz del intérprete, guionista y productor inglés Gary Oldman.
Este proyecto se basa en una exposición que ofreció el museo londinense Victoria & Albert en el 2013, que recorrió todo el mundo y culminó el año pasado, en el Museo de Brooklyn, en Nueva York.
La realidad aumentada se utiliza para narrar cómo fue aquel tour “Diamond Dogs”, efectuado en el año 1974, en el que según la revista Rolling Stone se evidencia una amalgama de música contemporánea y actuaciones teatrales muy adelantadas en su tiempo, en el que el camaleónico David Bowie echó manos de expertos en interpretación actoral.

