Décimas de Drexler

Más de 600 personas estuvieron presentes el jueves en el Ateneo de Ciudad del Saber para escuchar por primera vez en Panamá al cantante Jorge Drexler.

Distintos acentos se podían escuchar el pasado 1 de marzo entre la gente que se iba acomodando en las hileras de sillas del Ateneo de Ciudad del Saber, especialmente el rioplatense y algunos europeos.

+info

Décimas de Drexler

Al entrar al recinto, se observaba un escenario modesto en decoración, con estilo minimalista, fondo negro con iluminación cálida, con colores rojos, amarillos y turquesas que serían el espacio de expresión del cantante uruguayo Jorge Drexler, cuyas plataformas de comunicación serían su voz, su guitarra, la luz y sus composiciones.

Era el primer concierto del artista en Panamá.

Aplausos de premura incitaron el inicio, con la apertura del cantautor panameño Carlos Méndez, acompañado de su primo Víctor Méndez, quienes interpretaron Ciudadano del mundo, ante un público ansioso que copó la capacidad del Ateneo (unas 600 personas).

De su nuevo álbum Mar y que le es dedicado a su hija, del mismo nombre, cantó Tiempos modernos.

Dakota, una canción inspirada en el asesinato de John Lennon; la muy aplaudida Los entierros; el tema Mar, que fue interpretado ante su hija; y Depie completaron su actuación.

Un receso de 15 minutos permitió que el ensamble musical terminara de engranarse, ya que cuando la audiencia volvió del distendido corte, vio un apagón total en el escenario y, con una guitarra y en medio de la oscuridad, Jorge Drexler salió evocando a su Hermana duda con un tragaluz desde lo alto, otorgándole la luz que suplica en los inicios de su canción.

Luego de aplausos apabullantes, Drexler confesó ser un gran amante de la décima mejorana, lo que lo asoció a este país.

Entre ovaciones, entonó una décima inédita creada para la ocasión: “En esta primera mañana, donde se juntan los mares, quiero un verso que dispare por décima mejorana. Con Panamá en la ventana y el corazón en la mano, créanme, no digo en vano, que la alegría me invade, pues traigo a tierra de Blades mi canto montevideano”, fusionándolo con el preludio de Polvo de estrellas.

Con un exquisito juego de luces y sonidos interpretó Mundo abisal, del álbum de su mismo nombre.

Los espectadores lo acompañaron haciendo eco en Eco y Noctiluca, dedicado a su hijo. El público desde abajo solicitaba a gritos canciones, a lo que Drexler agradecía que tuvieran conocimiento de su repertorio.

Inoportuna, Tres mil millones de latidos, Que el soneto nos tome por sorpresa y Donde fluir fue una complacencia para la audiencia.

La sorpresa de la noche fueron los homenajes a Rubén Blades, interpretando Pedro Navaja a su estilo uruguayo y a Luis Alberto Spinetta, con Ella también, lo que trajo a Carlos Méndez de regreso al escenario; continuando en solitario con Soledad, A la sombra del Ceibal; los raps de Mi guitarra y vos y Aquellos tiempos; La vida es más compleja de lo que parece, Los transeúntes y la conocida Me haces bien.

Concluyó el concierto y su gira con Fusión y Sea.

LAS MÁS LEÍDAS

  • El procurador investiga las propiedades ligadas a la rectora de Unachi y 12 familiares. Leer más
  • Agroferias del IMA: estos son los puntos de venta para este martes 26 de mayo. Leer más
  • Jubilados sobrevivientes tendrán prioridad en la entrega de los Cepanim. Leer más
  • La era de Etelvina Medianero de Bonagas en la Unachi: 13 años y casi mil millones de dólares en presupuesto. Leer más
  • Coco Carrasquilla sale lesionado entre lágrimas en la final de la Liga MX. Leer más
  • Capturan en Barú a estadounidense que trabajaba como gerente y era requerido en Oklahoma. Leer más
  • Ifarhu pagará becas y asistencias pendientes del 2025 y primer desembolso de 2026. Leer más