Varios responsables e intelectuales marroquíes pidieron el lunes en Rabat proteger el árabe clásico, idioma de enseñanza y de cultura en los países árabes, y desarrollar su papel como lengua del saber y de la ciencia.
El ministro de Comunicación y portavoz del Gobierno, Mustafa Jalfi, destacó en su intervención en la inauguración de un congreso sobre el idioma árabe la necesidad de “reflexionar sobre las formas de desarrollar el uso” del árabe culto para adaptarlo a las necesidades de la civilización contemporánea.
Jalfi subrayó que el idioma es “la llave de estabilidad y seguridad” de los países y añadió que la defensa del árabe tiene que ser “existencial”.
En el mismo sentido, el representante de Organización Islámica para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Isesco), Abdelaziz Gayati, llamó a devolver al árabe la consideración que tuvo tiempos atrás cuando fue durante siglos idioma del saber, de cultura y del desarrollo intelectual para el mundo civilizado y la civilización islámica.
La ministra delegada de Enseñanza Superior, Jamila Msali, indicó que a pesar del declive actual del valor del árabe, este idioma “resiste a los intentos para excluirlo”, y pidió aunar los esfuerzos para desarrollar el uso de este idioma en la producción del saber científico y de las nuevas tecnologías.
Los participantes en este congreso coincidieron en exigir la protección del árabe contra “el predominio” de las lenguas mundiales y contra los llamamientos para adoptar los dialectos locales de los países arabófonos en la enseñanza y en las diferentes ramas del saber.
En Marruecos, la lengua obligatoria en la escuela pública es el árabe culto, y el francés se introduce como lengua extranjera a partir del tercer año.

