París, con impulsos de renovación de las nuevas generaciones de diseñadores. Con las calles de la capital repletas de las coloridas hinchadas de la Eurocopa de fútbol, y mientras en las canchas los jugadores cuidan cada vez más la apariencia al punto de parecer a veces modelos, las pasarelas mostrarán las tendencias masculinas para la próxima primavera-verano.
Buena parte de la atención del primer día de desfiles estará concentrada en el debut con Balenciaga del georgiano Demna Gvasalia, la estrella ascendente de la corriente renovadora en la moda y que sucedió a Alexander Wang al frente de la casa fundada por el legendario diseñador vasco.
La familia Gvasalia huyó de Georgia en los años 1990 y emigró a Alemania. Demna (35 años) estudió en la Royal Academy of Fine Arts de Amberes en Bélgica, antes de trabajar para Margiela y Louis Vuitton.
Junto a su hermano Guram, que estudió administración de empresa, lanzó Vetements, marca colectiva de creadores cuya primera colección fue presentada en París en 2014.
Con sus vestidos sobredimensionados, que mezclan uniformes de trabajo, inspiración streetwear y ropa de segunda mano, la marca se hizo famosa rápidamente y sedujo a Rihanna y Kanye West.
Fuera de Balenciaga, otras cinco marcas entran al programa de la Semana de la Moda de París. Facetasm, del creador japonés Hiromichi Ochiai, lanzada en 2007, fue finalista este año de los premios LVMH y desfiló anteriormente en Tokio y Milán. El coreano Juun. J regresa a París tras presentar su colección pasada en el Pitti Uomo de Florencia.
En tanto, Saint Laurent, que nombró a Anthony Vaccarello al frente de la creación artística en abril pasado, en reemplazo de Hedi Slimane, estará ausente de esta semana de la moda.

