El uso de libros electrónicos con iluminación propia o de otras fuentes de luz de ese tipo puede cambiar los ritmos circadianos y afectar de manera negativa el sueño, según un estudio publicado por la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences.
Un grupo de investigadores, liderado por Anne-Marie Chang del hospital Brigham, comparó la calidad del sueño de varias personas leyendo tanto libros electrónicos como de papel.
Chang explicó que cuando los participantes en el estudio leían un e-book autoiluminado, “les llevaba más tiempo quedarse dormidos, tenían menos sensación de somnolencia durante el anochecer, segregaban menos melatonina y a la mañana siguiente se reducía su estado de alerta”, que cuando leían un libro tradicional.
