La población joven de Estados Unidos tiene una diversidad étnica mayor que la adulta debido al crecimiento sin precedentes de las minorías, en particular los hispanos, según un estudio que difundió la Universidad de New Hampshire (UNH).

Los rápidos cambios en la composición étnica de la población estadounidense reflejan también una disminución significativa en el número de niños blancos no hispanos, apuntó el estudio dirigido por Kennedy Johnson, demógrafo en el Instituto Carsey de la UNH.

En 2012, el 67% de la población de mayores de 20 años lo componía los blancos, pero entre los menores de 20 años los blancos eran el 53%, según el informe.

Entre los adultos que viven en Estados Unidos, los hispanos eran el 14%, mientras que entre los menores de 20 años eran el 24 %.