Al momento de brindar, ya sea por Navidad, Año Nuevo o alguna celebración especial, el químico francés Louis Pasteur lo tenía muy claro.
Este padre de la microbiología y de la enología (ciencia de producir vino) y autor del libro Etudes sur le vin (Estudios sobre el vino) una vez dijo que “un vino es la más sana e higiénica de las bebidas”.
Y vaya que tenía razón. Hoy, la ciencia se ha encargado de certificar los beneficios que otorga el consumo de la “bebida de los dioses”.
La revista Nature, por ejemplo, publicó una investigación que encontró que el vino tinto, por su alta concentración del antioxidante resveratrol, es capaz de activar en quien lo bebe el gen SIRT1, conocido como el gen de la longevidad, ya que moviliza las células de grasa de la persona e impide la formación de nuevas.
Una publicación de la Clínica Mayo señala que es el resveratrol el ingrediente clave en el vino tinto capaz de prevenir el daño en los vasos sanguíneos, disminuye el colesterol malo y evita la formación de coágulos de sangre.
Además, el consumo de esta bebida hace que al llegar la vejez la persona tenga menos riesgo de padecer sobrepeso y obesidad, destaca un estudio publicado en Archives of Internal Medicine.
Pero, todo en abuso hace daño, por lo que la Organización Mundial de la Salud aconseja que para beneficiarse con el vino, los varones no deben consumir más de dos copas, y las damas, una.
La nutricionista Fanny Cardoze explica que cuando se habla de una copa se refiere a que el contenido de vino debe ocupar solo un tercio de la copa, es decir, que esta no debe ir atiborrada.
Sobre el resveratrol, la dietista Flavia Fontes, del Ministerio de Salud, señala que este antioxidante contiene fitoquímicos muy interesantes para el cuerpo, ya que “no solamente protege al corazón, sino que sirve contra el cáncer”.
El ginecólogo oncólogo y enófilo Aníbal Villa-Real, director general del Instituto Oncológico Nacional, señala que el resveratrol contenido en las uvas ha demostrado tener un efecto antioxidante y antimutagénico con actividad antiiniciación enzimática, antipromoción y antiprogresión celular.
“Estos efectos se encontraron en pacientes con leucemia promielocítica. De igual forma, en estudios de laboratorio se encontró una inhibición del desarrollo de lesiones preneoplásicas en cultivos de glándulas mamaria de roedores. Esto sugiere que el resveratrol debe ser considerado un potencial agente quimiopreventivo contra el cáncer”, indica el médico.
Sin embargo, afirman que otras bebidas de esta época como la sidra, champaña y ron ponche no ofrecen beneficios.
