TECNOLOGíA

Errores de privacidad en asistentes digitales

Errores de privacidad en asistentes digitales
Errores de privacidad en asistentes digitales

Los incidentes recientes en los que se han visto involucrados dispositivos de las gigantes Google, Apple y Amazon ponen de manifiesto que, a pesar del fuerte crecimiento en el mercado para los dispositivos y los altavoces inteligentes, es necesario trabajar más para garantizar a los consumidores la protección de sus datos cuando utilizan esta tecnología.

Apple dijo esta semana que suspendía su programa Siri Grading, en el cual la gente escucha fragmentos de conversación para mejorar la tecnología de reconocimiento de voz, después de que el periódico londinense The Guardian reportó que los contratistas estaban escuchando información médica confidencial, asuntos criminales e incluso encuentros sexuales.

“Estamos comprometidos con ofrecer una gran experiencia Siri mientras protegemos la privacidad del usuario”, dijo Apple en un comunicado, agregando que permitiría a los consumidores optar por esta función en una actualización futura del software.

Google, mientras tanto, sostuvo que haría una pausa en las escuchas y transcripción de conversaciones en la Unión Europea de su asistente de Google, a raíz de una investigación privada en Alemania.

De su lado, Amazon, que ha reconocido el uso de asistentes humanos para mejorar la inteligencia artificial que alimenta a su dispositivo Alexa, recientemente anunció una nueva función que facilita borrar toda la información grabada.

“Desde una perspectiva tecnológica no es sorprendente que esas compañías usen humanos para anotar estos datos, porque las máquinas no son lo suficientemente buenas para entender todo”, dijo Florian Schaub, profesor de la Universidad de Michigan especializado en interacción entre el computador y los humanos, y que ha hecho investigaciones en asistentes digitales.

Ryan Calo, codirector del Laboratorio de políticas tecnológicas de la Universidad de Washington, dijo que, aunque los dispositivos no estén escuchando, sigue habiendo preocupación sobre el eventual acceso a conversaciones. “Si los empleados están escuchando cosas a las que no deberían tener acceso, eso es una verdadera bandera roja de alerta, es una mala práctica”, indicó Calo.

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