El museo militar nacional ha recreado la casa donde Napoleón pasó sus últimos años, al traer muebles y pertenencias de la isla atlántica de Santa Helena al centro de París por primera vez desde su exilio hace 200 años.
La exposición, del 6 de abril al 24 de julio, es una oportunidad singular para conocer el ambiente de la casa Longwood, un lugar húmedo e infestado de ratas donde el emperador pasó sus últimos años como prisionero del Gobierno británico, rodeado por libros y recuerdos.
Se exhiben 240 piezas, entre obras de arte, muebles, objetos y documentos, desde la bañera hasta el catre de campaña e incluso su uniforme con el famoso sobrero bicorne.
La casa Longwood tenía un mobiliario muy sencillo, pero Napoléon “llevó consigo unas 50 cajas con objetos, algunas obras muy notables”, como porcelanas de Sevres, dijo el curador Michel Dancoisne-Martineau. Los visitantes pueden echar un vistazo “al exilio de un soberano: un lugar pobre y algunos recuerdos espléndidos”, añadió.
