La eficacia de las vacunas contra el sida está vinculada a la genética y, por tanto, es diferente en cada persona, reveló un artículo publicado por la revista Science Translational Medicine.
De acuerdo con el estudio, el fenotipo de cada persona, es decir, los rasgos observables de su estructura genética, determina si una vacuna hará o no efecto en ese individuo, lo que puede significar un gran avance en el desarrollo de vacunas contra el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), causante del sida.
“La genética es casi segura relevante para determinar si una vacuna funcionará bien, pero hasta ahora los diseñadores de vacunas han buscado un mismo producto para todo el mundo o para la mayoría”, indicó el coautor del estudio Daniel Geraghty.
Geraghty, quien trabaja en el centro Fred Hutchinson de Investigación sobre el Cáncer de Seattle (Estados Unidos), aseguró que la búsqueda de un solo producto “no servirá en el caso de muchas vacunas”.
El estudio analizó los resultados de una vacuna de prueba aplicada a varias personas en Tailandia en 2009, que se mostró eficaz en la protección contra el virus en un 31% de los casos.
Este 31% de casos corresponde con las personas que tienen una variante genética concreta, mientras que en el resto de individuos sin la variación genética la vacuna incrementó el riesgo de infección.
“El gen identificado en este estudio es uno de los que durante tiempo se ha sabido que está directamente relacionado con la respuesta inmunitaria a la infección”, indicó Geraghty.

