Los 77 mil metros cuadrados de piedra, acero y cristal del Grand Palais de París, un espléndido salón de muestras flanqueado por el Sena y la torre Eiffel, se someterán a una renovación de 400 millones de dólares que obligarán a cerrar el monumento durante dos años.
Las obras para lavar la cara, actualizar las medidas de seguridad y aprovechar mejor los espacios de ese palacio diáfano no empezarán antes de la segunda mitad de 2019, según anunció en el diario Le Monde su presidente, Jean-Paul Cluzel, que estima el coste del proyecto en unos 431 millones de dólares. Será la segunda gran renovación a la que se someta en el siglo XXI el Grand Palais, inaugurado en 1900 con motivo de la Exposición Universal de París.
