La epidemia de tuberculosis es más grave de lo que se pensaba hasta ahora, con 10.4 millones de contagiados en 2015, mientras la investigación para una vacuna u otros tratamientos “carece de fondos suficientes”, según el informe anual de la OMS.
La cifra supera ampliamente la del reporte previo, que fue de 9.6 millones de infectados en el mundo.
La meta es reducir el número absoluto de muertes por tuberculosis en 35% y de contagios en 20% para 2020 con respecto al nivel de 2015. Para 2030, el objetivo es disminuir en 90% la cantidad de fallecidos por tuberculosis y en 80% los infectados.
La tuberculosis se produce por una bacteria, el bacilo de Koch, que en la mayoría de los casos se aloja en los pulmones y los destruye poco a poco. Dos de cada cinco infectados no han sido diagnosticados, por lo que pueden propagar la enfermedad, que se transmite por vía aérea.
