DíA DEL RETRETE

Históricos urinarios de París destapan sus secretos

Históricos urinarios de París destapan sus secretos
Históricos urinarios de París destapan sus secretos

Provocador, Alfred Hitchcock eligió uno de ellos para dar una entrevista televisada. Inventados en el siglo XIX, los urinarios públicos de París fueron los primeros espacios de libertad para los homosexuales así como un lugar de intercambio de mensajes secretos de la Resistencia. Después de Berlín y antes de Nueva York, una exposición insólita rinde homenaje en la capital francesa a las “vespasianas”, también llamadas “tazas” en la jerga parisina y “meadores” en lenguaje coloquial.

Instaladas en las aceras para responder a las necesidades naturales, existieron entre 1834 y 1984. “No hay que esconder esta pequeña historia humana”, confía el fotógrafo y escritor Marc Martin, especialista en “fantasmas urbanos”, que llevó a cabo una investigación durante 10 años. “Durante mucho tiempo, orinar en la ciudad en el siglo XIX fue cosa de hombres, lo que nos conduce a las premisas del feminismo y al cuestionamiento de géneros”, subraya Martin, en el centro cultural Point Ephemere donde se inauguró la muestra, coincidiendo con el Día Mundial del Retrete.

Además de responder a una cuestión de higiene, las vespasianas, llamadas así por el emperador romano Vespasiano que “tasó la orina” para uso industrial, respondieron a una necesidad social. “Las ‘tazas’ rápidamente se convirtieron en lugares de encuentros imposibles en otras partes. Generaciones de hombres (homosexuales) se emanciparon” en esos edículos, cuenta.

En París, llegaron a haber 2 mil, la mitad que en toda Francia. “Los primeros retretes solo proponían una plaza. Pero como se formaban colas, rápidamente se instalaron vespasianas de varias plazas. Y cuanto más confinado era el lugar, más cosas sucedían en el interior...”.

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