Dustin Hoffman cree que en Estados Unidos hay un problema racial sistemático que va más allá de los Óscar.
El dos veces ganador de un premio de la Academia no asistió a la ceremonia del pasado domingo en Los Ángeles, ni la siguió por televisión. Pero estaba en el mismo lugar que el premiado con el Óscar honorario de este año, que boicoteó la gala.
“Fui a ver el partido de los Knicks y vi a mi amigo Spike Lee allí, vestido para los Óscar, pero estaba en un partido de los Knicks”, dijo Hoffman a The Associated Press el miércoles por la noche.
