Los amantes mexicanos del arte renacentista no tendrán que viajar al Vaticano para ver la Capilla Sixtina en todo su esplendor.
El martes por la noche fue inaugurada una réplica de la capilla que exhibirá de manera temporal frente al Monumento a la Revolución en la Ciudad de México.
“La idea surgió con mi hermano hace dos años dentro de la Capilla Sixtina. Cuando entramos vimos esta belleza y dijimos, ‘podemos replicarla, claro que podemos replicarla en México’. Ahí fue cuando creció el sueño”, dijo Gabriel Berumen, director y productor de la réplica.
La capilla como se conoce ahora es una renovación de la Cappella Magna encargada por el papa Sixto IV (pontífice de 1471 a 1484), quien la consagró a Nuestra Señora de la Asunción y a quien se debe el nombre de Sixtina.
El trabajo de sus famosos frescos comenzó en 1481 con artistas como Sandro Botticelli, Pietro Perugino, Domenico Ghirlandaio y Cosimo Rosselli, y se concluyó al año siguiente.
El papa Julio II (pontífice de 1503 a 1513 y sobrino de Sixto IV) decidió cambiar la decoración de la capilla y encargó el trabajo a Miguel Ángel, quien pintó el techo.
La obra fue terminada en 1512 y, en la celebración del Día de Todos los Santos, Julio II la inauguró con una misa solemne.
Los nueve paneles centrales muestran las historias del Génesis, desde la creación del hombre hasta su caída, el diluvio y el resurgimiento de la humanidad con la familia de Noé. La réplica mexicana se creó con más de 2.7 millones de fotografías bajo la supervisión de los Museos Vaticanos.

