Para la médica panameña Amalia Rodríguez French, la primera mujer infectóloga del istmo, la práctica de las enfermedades infecciosas representa un desafío permanente.
Esta situación no solo aqueja a los países de primer mundo, sino que también a países como Panamá, donde además “hay otros problemas asociados a malos hábitos higiénicos y a carencias como la falta de agua, el alcantarillado, los alimentos a veces contaminados, la falta de algunas vacunas, etc”.
Rodríguez French, jefa del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Santo Tomás (HST), recibió un reconocimiento de la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de Panamá por su contribución a su lucha contra las enfermedades infecciosas y a la salud en el país.
Ha trabajado la docencia tanto en el HST como en la Universidad de Panamá (UP), ha realizado investigaciones independientes y grupales, y ha sido conferencista y consultora atemporal para la Organización Panamericana de la Salud.
¿Qué representa para usted haber tomado el reto de ser la primera mujer infectóloga del país?
Me gradué en la UP en 1954, y mi especialización tomó siete años. Como puede imaginar, en ese momento cualquier actividad no tradicional en la que la mujer quisiese participar era un camino lleno de obstáculos. Sin embargo, puse todo mi interés y dedicación a lograr mi propósito, el cual era servir a mi país de la mejor manera posible .
De todas las ramas de la medicina, ¿por qué optó por infectología?
Escogí las enfermedades infecciosas porque en ese momento era una especialidad nueva con muchas interrogantes y me gustaba el reto de combatir los microorganismos.
¿Considera que en Panamá hace falta que más médicos se inclinen por esta rama de la medicina?
Sí, hace falta más infectólogos para tratar el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), el dengue, el virus chikungunya, el cólera y otros.
¿Qué futuro le ve a las enfermedades infecciosas si logramos, por ejemplo, hacer un mejor uso de los antibióticos y así frenar la resistencia microbiana?
Por supuesto que el uso racional de los antibióticos es de capital importancia. De otra manera, favorecemos la emergencia de infecciones como la Klebsiella pneumoniae carbapenemasa resistente (KPC) y otras.
En cuanto al futuro de las enfermedades infecciosas, esto depende [de varios factores]. Esta disciplina debe ser manejada por todos los médicos, hacer las consultas en el debido momento y estar pendiente de los cambios en agentes microbianos y antimicrobianos. Debemos preocuparnos de la prevención, por ejemplo, del VIH, enfermedad por la que no parece que estamos haciendo mucha prevención.
¿Qué recomendaciones generales brinda como médica a la población general para lograr contrarrestar el impacto de estas enfermedades?
La población requiere mantener medidas higiénicas de manera permanente, como lavar adecuadamente los vegetales, lavarse las manos, disponer la basura de la mejor forma posible, vacunarse, cuidar las mascotas, estar pendiente de los parásitos, no presionar al médico para que le recete antibióticos para cada infección o patología no infecciosa que parezca infección.
