Chile instaló su primera plataforma para medir la capa de ozono en la Antártida, con el fin de estudiar los efectos del agujero de ozono en el cambio climático polar.
“El agujero de ozono es un proceso de destrucción de ese gas que se produce entre septiembre y diciembre de cada año, favorecido por las bajas temperaturas de la estratosfera antártica en ese periodo”, dijo el investigador principal del proyecto, Raúl Cordero, al referirse a la instalación de la plataforma.
Este proyecto pionero en Chile registrará los efectos del agujero de ozono por un periodo de 10 años y su influencia en el clima, por ser un gas de efecto invernadero. Cordero explicó que “cuando las temperaturas suben al final de la primavera, cesa la destrucción masiva de ozono, lo que provoca que el ozono de otras latitudes cierre el agujero”.
