Los dueños de perros de una ciudad de Irán están conmovidos por la decisión de confiscar sus mascotas para luchar contra la “vulgar cultura occidental”, según el diario Shahrvand y la Sociedad de Protección de los Animales.
Personas con documentación de los servicios veterinarios “vinieron a casa y se llevaron a mi perro con el pretexto de vacunarlo”, contó al periódico uno de estos propietarios de Shain Shahr, en la provincia de Ispahan. Pero cuando el dueño se presentó en los servicios veterinarios de la ciudad, no había rastro de su mascota.
El diario añade que estas “confiscaciones” de perros son en realidad el resultado de una decisión del fiscal Mohsen Boosaidi. “Tener un perro es haram [contrario a la religión] según la opinión de dignatarios religiosos”, afirmó. “Si descubrimos a individuos que tienen perros y los pasean, quiere decir que propagan la vulgar cultura occidental. A partir de ahí actuaremos contra ellos”.
