Solicitada por los publicistas, omnipresente en primera fila en los desfiles, a los 94 años, con sus anteojos XXL y sus alhajas multicolores, la neoyorquina Iris Apfel causa sensación en la semana de la moda parisina.
Estrella de una exposición en la tienda de departamentos parisina Au Bon Marché o de una publicidad para Citroen, la excéntrica decoradora de interiores fue vista en primera fila en los desfiles Dries Van Noten, Rick Owens o Dior.
“Un día me dijeron: ‘no eres linda y nunca lo serás. Pero no importa. Tienes algo mucho más importante, que es el estilo”, cuenta.
Nacida en 1921 en el seno de una familia judía que tenía una tienda en el barrio popular de Astoria (Queens), estudió historia del arte en la Universidad de Nueva York. Como decoradora, participó en trabajos de renovación de la Casa Blanca para nueve presidentes de Estados Unidos, de Truman a Clinton.
Ella se apoda a sí misma la “estrella geriátrica” y la revista especializada de moda WWD le dedica la primera plana. Además de los desfiles en París visitó la exposición dedicada a la condesa Greffulhe en el museo de la moda. “Es un ídolo y una fuente de inspiración infinita para mí”, comentó Dries Van Noten. El diseñador belga fue además muy efusivo al decirle que estaba pensando en ella cuando creó su última colección. “Quisiera que todo el mundo pueda vivir como ella con gracia y estilo”, dijo.

