La NASA celebró un triunfo clave luego de que la sonda Juno lograra introducirse con éxito en la órbita de Júpiter en una misión para investigar el origen del sistema solar.
La sonda no tripulada y propulsada por energía solar viajó 2 mil 700 millones de kilómetros desde su lanzamiento hace cinco años desde Cabo Cañaveral, Florida.
“Este maravilloso universo que miramos, ¿cómo funciona y cómo comenzó?”, inquirió el científico de la NASA Steve Levin.
Los nueve instrumentos de la sonda incluyen una cámara, que antes de comenzar a orbitar tomó imágenes de Júpiter y sus lunas deslizándose a diferentes velocidades. “En toda nuestra historia nunca hemos sido realmente capaces de ver el movimiento de un cuerpo celeste contra otro”, dijo Bolton. “Este es el rey de nuestro sistema solar y sus discípulos girando a su alrededor”, señaló. “Finalmente somos capaces de ver con un video real, con tomas reales, este movimiento, algo que hasta ahora solo habíamos sido capaces de imaginar”.
Todo el equipo no esencial de la sonda fue apagado para el ingreso a la órbita, pero las primeras imágenes posteriores llegarán en los próximos días. Uno de los objetivos principales de la misión será comprender mejor de qué se compone el interior, hasta ahora inobservable, del planeta gigante.
Juno, una misión de mil 100 millones de dólares, va de igual modo a cartografiar los campos gravitacionales y magnéticos de Júpiter para determinar su estructura interna. El observatorio efectuará una serie de 37 sobrevuelos alrededor de Júpiter, la mayor parte entre 10 mil y 4 mil 667 kilómetros sobre la espesa capa nubosa, durante una misión científica de 18 meses.
Los sobrevuelos de Juno serán mucho más próximos al planeta gigante que el precedente récord de 43 mil kilómetros establecido por la sonda estadounidense Pioneer 11 en 1974. Después de las dos primeras vueltas de 53.5 días, Juno se colocará a partir de octubre en una órbita de 14 días que le hará pasar sucesivamente cerca de los dos polos.

