Hace apenas cuatro meses, el puerto de Kachulu, en el lago Chilwa, Malaui, era un hervidero de pescadores. Pero ahora está vacío, al igual que el lago, víctima de las sequías cada vez más frecuentes a causa del cambio climático.
En la actualidad, cientos de barcos de pescadores están varados en la reseca cuenca, que se consumía así desde 1991.

