En su más reciente libro, Pecado, Laura Restrepo decidió poner como protagonista al mal.
“Tiene que ver con el hecho de ser colombiana y con el hecho de haber vivido acá. Son países donde casi que se vuelve física la presencia del mal por la violencia, por la guerra, por la corrupción o por la rudeza de ciertas expresiones de las relaciones humanas”, dijo la autora en una entrevista en la Ciudad de México.
“La literatura de todas maneras es una vía de exploración y de alguna manera de exorcismo”, añadió.
“En alguna medida te acostumbras a esas circunstancias, pero en otra no, hay algo en ti que te exige ‘metamos el dedo en esta llaga para ver de qué estamos hablando”.
Restrepo, quien vivió casi una década en México, reparte su residencia entre España y Colombia.
Para Pecado usó el cuadro del Bosco como una especie de guía universal del mal. “Es la gran épica del pecado. Si querías una referencia del mal, ahí en ese tríptico está esbozado”.
