El éxito de la canción I took a pill in Ibiza (Me tomé una pastilla en Ibiza) del estadounidense Mike Posner, no está gustando nada en esta isla española, que quiere cambiar su imagen de destino de fiesta y borrachera.
La canción, mezclada por el dúo noruego Seeb, lidera las listas de éxitos del Reino Unido, Holanda y Bélgica, y se encuentra en la novena posición en Estados Unidos, expandiendo un mensaje que desagrada a las autoridades de esta isla.
Aunque la letra de la canción explica la tristeza que sintió Posner en una fiesta en Ibiza donde tomó drogas, la pegadiza versión electrónica hecha por Seeb la convirtió en un himno festivo. En el videoclip ambientado en una discoteca aparecen jóvenes consumiendo drogas, alcohol, practicando sexo o vomitando en un retrete.
“Hemos invitado al autor de esta canción a conocer Ibiza porque tenemos muchos valores además de la oferta de ocio nocturno y musical mundialmente conocida”, explicaba el director de turismo de la isla, Vicent Ferrer.
“Tenemos museos, playas, cultura, gastronomía, una oferta muy amplia, pero desgraciadamente se nos ha encasillado en este segmento”, lamentaba Ferrer.
En 2015, más de 2.5 millones de turistas visitaron Ibiza.

