La Policía dio con un asesino y violador en serie en California que buscaba hacía 40 años. El ADN fue clave para dar con su paradero, pero un reciente libro renovó la atención en este viejo caso.
Michelle McNamara murió dos años antes de publicar I’ll Be Gone in the Dark (en español sería algo como “Desapareceré en la oscuridad”), en el que aborda los múltiples crímenes atribuidos esta semana a Joseph James DeAngelo, de 72 años, quien encara ahora a la justicia. La obra se convirtió de inmediato en un éxito de ventas y será adaptada a la televisión por HBO.
Esta es la más reciente investigación periodística o de documental que ha terminado dando un giro a un caso. Ocurrió, por ejemplo, en el documental “The Jinx”, de HBO, que impulsó el arresto del magnate de bienes raíces Robert Durst, acusado de asesinato y a espera de juicio.
Desde el anuncio del arresto de DeAngelo, bautizado por McNamara como el “Golden State Killer” (asesino del estado dorado, como se denomina a California) y así llamado por las autoridades y en la prensa, muchos han sido los elogios para la autora, incluido el aclamado Stephen King y otra escritora sobre crímenes, Sarah Weinman.
“Creo que lo atrapaste, Michelle”, tuiteó el esposo de la autora, el actor y comediante Patton Oswald.
El sheriff del condado de Sacramento, Scott Jones, negó que el libro hubiera ayudado a los investigadores a dar con este psicópata que por décadas eludió a la justicia, pero al mismo tiempo admitió que la obra despertó de nuevo el interés en el caso y llevó a una avalancha de pistas e informaciones que llevaron a su captura.
McNamara estaba convencida de que la solución de crímenes requería un grado “importante de mercadeo”.