Con la conferencia internacional sobre el clima COP22, Marrakech se hace paladín del transporte 100% eléctrico. El primer picop marroquí 100% eléctrico, el Aslan, fue desvelado esta semana a los participantes de la conferencia.
Las baterías del vehículo se cargan en siete horas en una toma de corriente de 220 voltios. Con una velocidad máxima de 129 kilómetros por hora, el picop, creado por la Sociedad Nacional del Transporte y la Logística, “respeta la naturaleza y el medioambiente y se carga en casa sin necesidad de un dispositivo específico”, según sus creadores.
El Supercar, otra innovación presentada en la COP22, esconde bajo su aspecto de bólido un coche eléctrico. “La idea es ir a lo más difícil para volver a lo sencillo”, dice su creador, el ingeniero Imad Morchid.
“En el futuro, el objetivo es comercializar coches 100% eléctricos marroquíes, siempre con la misma problemática: menos emisiones y una autonomía máxima”, añade.
“Los cambios climáticos atañen a todo el mundo, tanto en el norte como en el sur”, recuerda Said Mouline, miembro del comité de dirección de la COP22 y director general de la Agencia marroquí para el Desarrollo de las Energías Renovables y la Eficiencia Energética.
