FOTOGRAFÍA

Mirar hacia el futuro, sin olvidar el ayer

Mirar hacia el futuro, sin olvidar el ayer
Mirar hacia el futuro, sin olvidar el ayer

La memoria cultural es el vivo testimonio de los orígenes de un pueblo y también puede servir para corregir los errores del pasado, forjar un buen presente y construir un mejor futuro.

Esta reflexión puede ser aplicada para explicar la génesis de la exposición “Last Folio: El futuro es la memoria”, que se puede apreciar en el Museo del Canal Interoceánico hasta el próximo 15 de diciembre.

Libros, sinagogas y otros elementos de la colectividad judía que fueron gravemente afectados por el odio nazi durante la Segunda Guerra Mundial forman parte de las fotografías de la muestra, elaborada por el fotógrafo Yuri Dojc y la cineasta Katya Krausova.

Ambos artistas decidieron marcharse de su entonces nativa Checoeslovaquia en 1968, para poder encontrar la libertad que no encontraban en su país.

Mirar hacia el futuro, sin olvidar el ayer
Mirar hacia el futuro, sin olvidar el ayer

Para Dojc, el recorrido emprendido desde su país para encontrar y registrar los testimonios de aquellas personas que sobrevivieron a los campos de concentración, fue abrumador.

Sus padres tuvieron la oportunidad de salvarse de los campos de tortura y exterminio del nazismo gracias a una familia católica eslovaca que ofreció su hogar como escondite.

Pero Dojc nunca pudo conocer a su abuelo a raíz del holocausto, por lo que uno de los libros sagrados del judaísmo que le pertenecieron a él, tienen un lugar especial en la exposición.

Por su parte, Krausova manifestó su tristeza mientras escuchaba cada uno de los relatos. “Es doloroso ya que cada persona tiene su propia historia. Algunos de ellos vinieron a los campos junto con sus familias, otros simplemente iban solos”, explicó.

Mirar hacia el futuro, sin olvidar el ayer
Mirar hacia el futuro, sin olvidar el ayer

A pesar de que los testimonios reflejaban una parte cruda y terrible de la historia, la cineasta consideró que escuchar a una víctima del holocausto contando su testimonio en sus propias palabras, es un privilegio que pocas veces se puede dar.

El relato resulta ser aún más impactante al saberse que la actual Eslovaquia, donde están situadas las fotografías de la exposición, era el primer país que empezó con las deportaciones masivas de judíos, mucho antes de que países como Alemania, Francia o Polonia decidieran hacerlo, a su vez.

Clima actual

Krausova y Dojc asimismo se manifestaron sobre el actual clima político y cultural en Europa, en el que, desde mediados del siglo XX, parece que el extremismo cada vez está tomando un mayor auge.

“Esto está pasando y cada uno de nosotros está obligado a detener esto antes de que sea demasiado tarde”, clamó Krausova.

A raíz de esta realidad, el Museo del Canal Interoceánico elaboró un programa educativo dirigido a niños de todas las edades para fomentar la conciencia cultural en las nuevas generaciones.

Mirar hacia el futuro, sin olvidar el ayer
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