La semana de la moda masculina de Londres se inauguró el viernes con una colección de Topman con aire de vacaciones en la costa y un recuerdo al punk, en su 40 aniversario.
Camisetas en forma de red de pescar, shorts ajustados, mocasines y narices quemadas por el sol fueron los elementos destacados de la colección de la marca británica.
J.W. Anderson, Christopher Kane, Coach, Barbour y algunas de las mejores sastrerías de Saville Row están entre las firmas que mostrarán sus colecciones en esta cita bianual que durará hasta el lunes.
Topman, la firma dedicada a hombres de la casa Topshop, abrió la cita con un desfile que incluyó suéteres azules y rosas, y chaquetas tejanadas descoloridas, como “una celebración de Gran Bretaña y sus gloriosas localidades balnearias”.
La colección mostraba influencias de la moda de los 80, así como de los Teddy Boys y los Mods, dos tribus urbanas de los 50 y 60.
También se recordó a otra tribu perdida con el lanzamiento el jueves por la noche de un libro de fotografías del punk de Derek Ridgers, en el ámbito de una exposición del diseñador británico Paul Smith en su tienda del barrio de Mayfair.
Smith dijo que las fotos en blanco y negro de grupos de punk y sus fans, tomadas en Londres en 1977, eran un recordatorio de la importancia de expresarse.
“El punk fue un ejemplo claro de gente haciendo cosas porque querían ser diferentes. Pero no con mucho, mucho dinero, solo haciéndolas”, explicó Smith.
“Creo que el mundo está desesperado por autoexpresarse de nuevo. Se ha vuelto tan homogéneo...”, lamentó. “Hay tantos jóvenes viviendo la vida como si fuera un plan empresarial. Está todo muy planeado, no hay mucha autoexpresión”.

